1 – Profesionalismo: Por principio todos los miembros del ente investigador se deben caracterizar por su profesionalismo; pero además, en la entrevista se requiere que quién la adelante tenga conocimientos sólidos del tema y que su proceder esté alejado de sentimientos o intereses subjetivos que pueden afectar el cumplimiento de una misión.
2 – Aprovechamiento de las pruebas: En cualquier situación se debe dar un manejo adecuado a las pruebas que se tenga, pues de ello dependerá que la persona entrevistada comprenda la inutilidad de retener información para que su mente se coloque en un marco de cooperación. La recolección, selección y marcación de todos los elementos y documentos obtenidos, facilitarán el análisis de los mismos, el cual servirá como base determinante en el desarrollo de la entrevista.
3 – Oportunidad: La entrevista debe hacerse de acuerdo con un análisis preliminar de las circunstancias específicas de la situación; sin embargo, existen algunos parámetros a considerar como la inmediatez entre el hecho y la entrevista.
4 – Simplicidad y eficiencia: El planeamiento y ejecución de una entrevista debe ser muy simple, pero quién los realice debe tener una voluntad inquebrantable de obtener la información requerida, mediante la aplicación de un método que implique gran habilidad, uso del sentido común y conocimiento de la situación del área que se trabaja.
